Le pego otro calo a mi cigarro y noto como se va consumiendo.
El humo pasa por mi garganta directo a los pulmones.
Lo expulso.
Y éste, a medida que sale de mi boca, empieza a hacer fluidas figuras en el aire.
Me quedo mirando esas figuras, cada una de ellas me recuerda a algo.
Así me siento bien.
Necesito otra calada.
Pero en realidad, me doy cuenta, que más que otra calada necesito quedarme embobada de nuevo para que mi mente juegue con el humo y sus formas.
Esto es lo que realmente me relaja, mi mente deja a un lado las preocupaciones y su mayor objetivo es asociar el humo a figuras.
Eso es, las figuras son adictivas, no el tabaco.MJ.
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3 comentarios:
Jajajaja XDDD ralladas con el amigo "joe". Bonita sensación la se sentir el humo entrando en tus pulmones y al rato la sensación de que todo es gracioso!
Gran amigo Joe! Como tu ;)
Prima, fumas?
vaya...
qué te ha pasado? tú antes molabas.
De vez en cuando...
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